· 

Revolución de las cosas pequeñas

¿Cuántas veces nos hemos quejado porque nuestro barrio no es lo que solía ser, por que se perdió la cultura y ya no se respetan a los mayores o el espacio público, porque la gente no es solidaria y ya ni sabe quién es su vecino? ¿Cuántas veces desde la comodidad del sillón de la sala nos hemos lamentado porque nadie se levanta para cambiar las cosas?

Es más fácil quejarse que levantarse y actuar; pero es más fácil porque creemos que para lograr un cambio se requieren transformaciones radicales; lo cual es parcialmente cierto; sobre todo si entendemos que por medio de las acciones cotidianas, sencillas y simples podemos (y debemos) lograr transformaciones.

El saludar al vecino, ayudar a la persona mayor a cruzar la calle, enseñar al niño con el ejemplo que las filas se respetan, son pequeñas acciones que van marcando una diferencia, que si cada día logramos que alguien mas lo entienda y se una a este propósito en pocos días seremos decenas que de forma natural rechazamos la “coima” para agilizar un trámite y paso a paso serán aquellos que no lo entienden los que quedan en evidencia. Paso a paso lograremos ir transformando la mentalidad que el que respeta los implementos laborales es el bobo y que quien los roba es el vivo.

Paso a paso, poco a poco, pero como decían las abuelas “despacito, pero con buena letra”.

La decisión está en cada uno, no depende del vecino, del presidente de la Junta de Acción Comunal, del alcalde, el gobernador o de un super héroe que venga a “hacer el milagro”. DEPENDE DE CADA UNO. Depende que seamos responsables y tomemos nuestro lugar en casa, en el trabajo, en el parque y podamos convertirnos en ejemplo y modelo de aquellos que hemos tomado la decisión de ser parte del cambio, ser parte de aquellos que creemos que “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, podemos cambiar el mundo”.

 

En Continental estamos convencidos que es posible, que podemos marcar la diferencia, por eso nuestro eslogan es “Cambiamos Realidades”, la pregunta es, ahora que has tomado el tiempo para leer esta nota, vas a formar parte de aquellos que cada día reafirmamos nuestro compromiso por marcar la diferencia o  vas a seguir criticando y quejándote que nadie hace nada por cambiar?